Historia de la petanca

Freddy Illanes Vedia


El Dr. Alberto Chávez a la izquierda junto a miembros del club arrojando las bolas en la zona Sur.

En la Galia. . . El origen de los juegos de bolas de remonta a la noche de los tiempos. Se han encontrado bolas de piedra que datan de mucho milenios antes de Jesucristo, pero no se sabe muy bien si tiraban pacíficamente hacia los pies de un adversario o belicosamente a la cabeza de un enemigo. Los historiadores atribuyen 26 siglos de historia al deporte de las bolas.

No está nada mal. Encontramos, en efecto, en el siglo VI antes de Cristo, a los griegos que jugaban con cantos, que después cambian por piedras planas tomadas en los de ríos y posteriormente las reemplazaron por piedras redondas, más aptas para el juego. Parece ser que fueron los primeros, con estas piedras redondas que llamaban “esféristicas”, que bolas de procuradores.

Meissonnier pinta dos cuadros que representan a jugadores con estas esferas. Balzac describe en la comedia humana una partida de bolas en París, donde habla del “boliche” y de la medición de un punto con el bastón de un espectador.

Los nobles también la practicaban en la ciudad de Madrid, un tapiz del palacio del Escorial muestra a cortesanos del siglo XVI compitiendo con las bolas en mano. En el siglo XVII, los ingleses prac-ticaban este juego sobre céspedes espe-ciales, llamados “Bowling greens”, térmi-no que en Francia se ha convertido en los “bouligrins”.

Las bolas se enorgullecen siempre haber sido empleadas en competiciones pacíficas. Se cita, sin embargo, en 1792, una partida que acabó violentamente con un resultado impresionante: 38 muertos y 200 heridos. De hecho, la hecatombe no se debió a una discusión en medio del evento, sino que los jugadores compe-tían muy cerca de un convento que alber-gaba un depósito de municiones y utili-zando balas de cañón cuyas chispas prendieron fuego en los barriles de pól-vora. A finales del siglo XIX a principios del XX, el “juego Provenza” se practica en todas las plazas de los pueblos a la sombra de árboles y frutales. Los juga-dores acostumbran a tomar una carrerilla para tirar las bolas con impulso.

Hasta 1907 no nace el juego sin im-pulso, el término petanca proviene de la expresión “pieds tanqués” (les ped tanco’ en occitano’), es decir juntos. Se cuenta en Provenza que un jugador de bolas había perdido sus piernas en un acciden-te, su hermano, gran jugador, al ver como se consumía su familiar en un sillón, le pro-puso una partida sin impulso, en un terre-no más corto. Otros afirman que un tal Ju-les Lenoir, que sufría reumatismo articular que le impedía moverse, tuvo la idea de permanecer inmóvil en una línea de salida, sea quien sea su inventor lo importante es que la práctica de este juego ha tenido éxito y se ha extendido rápidamente. En 1910, Ernest Pitiot organiza en la Ciotat el primer concurso oficial de la petanca y a partir de entonces, la práctica de este jue-go no ha cesado.

¿En qué consiste este juego, que para muchos es desconocido, pero que apasiona a otros? Aparentemente es muy simple, porque se trata de tirar una bola de metal o de piedra lo más cerca posible de un punto previamente establecido.

En La Paz existe el club de la petanca en la zona Sur, en el sector Quellumani, Urbanización Campo Verde, calle 7 y en la localidad turística de Coroico. Su presidente es el Dr. Alberto Chávez Romero, que impulsa este nuevo juego en nuestra ciudad, para la práctica de personas mayores, adolescentes y niños.

 
Revistas
Publicidad
Portada de HOY

JPG (544 Kb)


Publicidad

Sociales

EMBAJADOR DE MÉXICO CULMINA SU MISIÓN EN BOLIVIA

Ximena Trugeda y el embajador de México, Armando Arriázola Peto-Rueda.


Cotizaciones
1 Dólar:6.96 Bs.
1 Euro:8.45 Bs.
1 UFV:2.00803 Bs.

Impunidad