Un país grande y unido
Luis Asturizaga Salmón
Bolivia nació a la vida independiente, libre y soberana un 6 de Agosto de 1825 por acuerdo de la Asamblea Constituyente reunida en Sucre y nació con un extenso territorio de más de dos millones de kilómetros cuadrados, en los que se incluía una considerable extensión de costa marítima en el océano Pacífico, usurpada por nuestro vecino araucano. Ahora, a más de cien años, supuestamente Chile busca un acercamiento con Bolivia, como si nada hubiera pasado.
Pero haciendo un apretado análisis de la gloriosa historia de Bolivia, en este nuevo aniversario de su independencia, recordemos que a lo largo de su historia tuvo casi un centenar de presidentes, buenos y malos administradores de los intereses nacionales.
Bolivia a lo largo de su vida independiente ha sido desmembrada por Brasil, Perú, Chile, Argentina y Paraguay, como producto de la angurria y la rapiña de nuestros, dizque, hermanos.
Lógicamente que a los bolivianos nos duelen estos execrables hechos en circunstancias adversas, la mayor parte por el descuido de gobernantes que no veían más allá de sus narices y no les importaba el futuro del país. Pero lo que nos causó el mayor daño fue la invasión que hemos sufrido por parte de Chile un 14 de febrero de 1879, arrebatándonos nuestro extenso Litoral marítimo, privándonos de nuestra salida al océano Pacífico y de la riqueza marítima. Esta situación perjudica grandemente nuestro desarrollo y progreso, porque el mar constituye un elemento vital y necesario para los pueblos.
Hasta aquí una breve relación de nuestro pasado y rápidamente pasamos al presente.
Nos causa preocupación, como bolivianos, que, dadas las circunstancias de cambio que se presentan con el nuevo Gobierno, en el país hay conmoción y desentendimiento, especialmente con respecto a las demandas de autonomía, la petición de cambio de Sede de Gobierno, desinteligencias y controversias entre prefectos, ministros, etc. Es necesario que en esta etapa de descomposición y desconcierto en el que se encuentra nuestra nación, los bolivianos, sin distinción de clases, lenguas, etnias, etc., nos unamos y levantemos una sola bandera, que es la rojo, amarillo y verde, porque todos somos bolivianos y el futuro de nuestros hijos depende de lo que hagamos ahora.
No permitamos la desintegración del país, porque es grande, libre y soberano, como lo han soñado nuestros padres Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Andrés de Santa Cruz, etc., que le auguraron un destino promisorio.
En esta fecha que celebramos el 182 aniversario de creación de la República, nuestros más fervientes y calurosos deseos para que alcance el desarrollo y la felicidad que le corresponden.