La tercera edad y la memoria
Angel Las Navas Pagán
Todos los que hemos pasado los 60 años sabemos que paulatinamente vamos perdiendo memoria en mayor o menor grado. Cuantos más años se cumple, aumenta el problema. Entonces valoramos el prodigioso don de esta potencia mundial que ampliamente disfrutamos con todas sus ventajas en la infancia, juventud y hasta bien entrada la madurez. Luego, va disminuyendo lentamente, casi sin darnos cuenta al principio. Y es cuando nos percatamos con pesar de que estamos perdiendo gradualmente esta maravillosa facultad, con lo esto supone de inconvenientes y problemas. Es una pérdida irreversible como decía antes. Estoy hablando de circunstancias normales. Porque como todos sabemos existe la enfermedad de Alzheimer, que puede aparecer a determinados años y es tremendamente negativa.
Para retrasar lo más posible esta constante pérdida de memoria, fundamental base de nuestra vida intelectual, laboral, operativa, familiar y social, la Higiene nos recomienda una serie de normas que muy resumidamente expongo:
Ante todo, realizar una vida sana con diarios ejercicios físicos y deportes adecuados a nuestras circunstancias. Y andar lo más posible. Pasear mucho para que el cerebro esté bien oxigenado por la buena circulación de la sangre.
Una dieta rica en fósforo, complejo vitamínico B, vitaminas C y E y manganeso. Se halla el fósforo en los cereales integrales, quesos, carnes, pescados, mariscos, soja, frutos secos, yema de huevo, lentejas… (“Salud y larga vida por la alimentación” de Jorge J. Rodríguez y Ana María Sánchez, Colección Terapión).
Evitar el alcoholismo, el tabaco, las drogas, el exceso de café…
Cuidar y fortalecer el sistema nervioso por los métodos conocidos.
Mantener una continuada actividad mental mediante la lectura, el estudio, los juegos de mesa (por excelencia el ajedrez), diversos ejercicios de retentiva, hacer crucigramas y similares, practicar amena conversación en un agradable ambiente familiar, social y en animadas tertulias a la usanza de los viejos cafés, asistir a sugestivos espectáculos (cine, teatro, conciertos musicales…), realizar estimulantes excursiones y viajes de turismo, cultivar toda clase de aficiones culturales, literarias y artísticas, hacer oración mental…
La industria farmacéutica tiene diversos preparados sobre la base de fósforo y combinados de vitaminas con minerales. Asimismo, los herbolarios en su línea nos ofrecen también varios productos similares.
A lo largo de la vida tenemos que cuidar con especial interés el cerebro (y el sistema nervioso en general), que es una maravillosa y muy compleja máquina, capaz del pensamiento, la creación y el invento. En la historia de la Humanidad todo el progreso y el avance cultural, científico y técnico ha tenido como base y motor la inteligencia. Sigamos desarrollando ésta para bien de todos y forjar un futuro de esperanzas. Recordemos la enorme legión de sabios en todas las ciencias, relevantes filósofos, descubridores, inventores, literatos y artistas en general que han existido en todas las épocas. Y muchos hasta avanzada edad trabajaron con éxito en sus múltiples especialidades, abriendo nuevos caminos y posibilidades. Pueden ser un ejemplo.