Bolivia, 6 de agosto de 2007
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El país se apresta a celebrar este 6 de agosto un nuevo aniversario más de su creación. Para el analista político Róger Cortés, Bolivia cambió en varios aspectos, es decir, desde lo político, social, hasta lo económico, con una serie de transformaciones emprendidas por el actual gobierno. Considera que se produjeron avances importantes en este corto periodo de gestión gubernamental, sobre todo, en la administración estatal, que a través de la concreción de medidas varios sectores fueron beneficiados, rompiendo esquemas tradicionales del pasado cuando se manejaba la nave del Estado con una serie de defectos. “El ascenso del gobierno actual es una marca muy importante de un conjunto de cambios que están definidos por una característica de la calidad de modificación histórica, quebrando con ello el monopolio de un sector social cultural y lingüístico, que desde el inicio mismo de la República y a través de diferentes manifestaciones de extracciones y grupos, mantuvo bajo su dominio el Poder del Estado”, afirmó. En su criterio, éste es el aspecto más distintivo de esta gestión gubernamental, en la medida en que se fue desarrollando el rasgo más importante, frente a los presagios y previsiones que se hicieron respecto a la capacidad y la posibilidad de que esta administración pudiese realmente dirigir al país en un momento tan importante. Para sorpresa de sus adversarios más acérrimos y sectarios, sostiene que el Gobierno logró capear un conjunto de situaciones de riesgo y problemas en extremo y consiguió también alcanzar el cumplimiento completo de sus propuestas y compromisos electorales. Afirma que estos hechos se realizaron en una situación enormemente adversa, lo que se reflejaba en la renovación del personal de Estado, que trajo consigo unas elevada cuota de inexperiencia. Sin embargo, asevera, que estos funcionarios lograron en la mayoría de los casos superar los desafíos. “Hay excepciones fundamentales como el caso de YPFB que es una de las piezas claves del Gobierno, pero que hasta ahora no ha encontrado rumbo y la determinación para que este engranaje clave de la estrategia económica gubernamental termine de asentarse”, enfatiza. Considera que el Gobierno cumplió con sus compromisos en lo económico, logrando resultados de gran eficiencia, dando lugar a que haya mejores ingresos para el país. Agrega además, que el Ejecutivo también adoptó medidas sociales de impacto en materia de salud y educación, entre ellos la alfabetización, y en el campo político, sentó las bases para una modificación del Estado de manera que la democracia avance, la cual sea inclusiva terminando con la exclusión y discriminación. LO NEGATIVO “Lo negativo se encuentra en una tendencia demasiado constante a una actitud beligerante que le crea más al equipo gubernamental más problemas que soluciones; pero en conjunto forma parte de un cambio histórico donde sectores amplios de la población se han incorporado a la vida política del país, dejando atrás un monopolio injustificado que sólo trajo retraso y pobreza”, puntualiza. Sostiene asimismo, que otro aspecto es que muchos problemas se han proliferado a partir de la actitud beligerante muchas veces injustificada. Esta disposición, añade, ha encontrado su contraparte en la oposición encarnada principalmente en los comités cívicos y un núcleo poderoso de oposición mediática que se ha movido con igual hostilidad frente al gobierno. “Todo este panorama, en el entendido que las bases nunca estuvieron en el poder constituido sino que siempre fueron los partidos políticos los factores de poder que tradicionalmente controlaron el país, lo que hace ver hoy que se ha puesto en riesgo este poder constituido, por lo que desplegó toda su capacidad ofensiva para frenar la secuencia de transformaciones que de todas maneras se viene produciendo en el país”, indicó. “Sin embargo, puntualiza, existen manifestaciones de una pugna muy aguda, sobre todo en el campo político que continúa entre las viejas prácticas y la búsqueda de otras, eso es lo que domina la escena y no se puede afirmar que hay una contradicción entre viejas y nuevas prácticas, sino el retroceso de las antiguas, el retraso social a ellas, pero inconclusa las nuevas formas de práctica política”, menciona. Dijo que lo más prometedor que se observa en este momento es que el proceso constituyente es la faceta más grande que tiende a lograr adelantos muy dificultosos y contradictorios en materia de construcción como el asentamiento de las bases de un nuevo tipo de Estado que tiene que ver en el plano político.
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