En contexto macro–económico
Frutos de economía positiva anticipan equilibrio fiscal
• Indicadores son los mejores, pero avanzan en desmedro de consumidores.
Al cierre del primer semestre de la gestión en curso, la actividad económica en el país continúa marcando una tendencia positiva de crecimiento, por el ciclo favorable de los productos de exportación, por efecto de un contexto externo que continúa reflejando buenas condiciones de precios y volúmenes de demanda de los mercados internacionales, principalmente en el caso de los hidrocarburos y minerales, hace prever que en la presente gestión el desempeño del comercio exterior registrará nuevamente un saldo positivo que repercutirá en mayores reservas internacionales.
En ese contexto, también debe destacarse que continúa siendo importante el flujo de divisas provenientes de remesas del exterior, como ha venido sucediendo en los últimos años y que ha permitido acumular una importante cantidad de reservas monetarias.
En el ámbito monetario, se observó un importante crecimiento de la cantidad de dinero en circulación, como resultado de la mayor dinámica de la economía y por las transferencias de recursos financieros provenientes del exterior.
Por otra parte, en los primeros seis meses de este año, la liquidez total en la economía se incrementó consecutivamente, alentado por el mayor crecimiento de los depósitos del público captados por las entidades financieras y, en menor proporción, por el crecimiento de la base monetaria que propició el Banco Central de Bolivia (BCB).
Sin embargo, debe anotarse que esa mayor liquidez ha tenido como contrapartida un importante crecimiento de la inflación acumulada. Los datos al primer semestre muestran que la misma se sitúa alrededor de 6,7 por ciento y es altamente probable que la misa se duplique fácilmente hasta fin de año.
Bolivianización de la moneda
De acuerdo con la política monetaria diseñada por el Banco central de Bolivia (BCB), la misma tiene continuidad en el proceso de apreciación de la moneda nacional con respecto al dólar norteamericano, reflejándose en la caída de la cotización del dólar en cuatro oportunidades durante los últimos seis meses.
Esta orientación de la política cambiaria, comulga con lo que ocurre en países de la región, los que también asumen políticas similares de apreciación de sus monedas locales, como en su momento lo explicó el ministro de Hacienda, Luis Arce Catacora, al mencionar la apreciación de las monedas regionales respecto al patrón dólar.
En todo caso, es evidente que la política cambiaria está acompañando a los esfuerzos que desde hace varios años se realiza en procura de bolivianizar la economía, de modo que se logre privilegiar el uso de la moneda local tanto como sea posible, en su función de medio de pago y en la de depósito de valor.
No obstante, también se debe evaluar otras perspectivas, como la del sector exportador, cuyos efectos podrían representar una disminución de los niveles de competitividad.
Sin déficit fiscal
En el caso del saldo neto del balance del sector fiscal, nuevamente se contabiliza resultados positivos en los pasados seis meses de gestión, originado en el buen desempeño de los ingresos por renta interna y por recaudaciones aduaneras.
El aporte de la renta por hidrocarburos continúa siendo un componente importante de los ingresos del Estado. Las autoridades gubernamentales han previsto en el presupuesto general de la nación (PGN), una meta de desempeño fiscal de 3.4 por ciento respecto del Producto Interno Bruto (PIB) hasta finales del presente año.