Para hablar de biocumbustibles
Lula comienza gira por México y Centroamérica
Brasil y México ya tienen una fructífera relación económica. Lula quiere reforzarla. |
Son dos los objetivos que tiene el mandatario brasileño al visitar México
El primero es incrementar el intercambio comercial y las inversiones entre ambas naciones y, el segundo, fortalecer el diálogo político que, de acuerdo con diplomáticos de los dos países, ha mejorado sustancialmente desde que Felipe Calderón asumió la presidencia de la nación norteamericana.
“Se ha desarrollado un ejercicio de aproximación bastante intenso”, dijo el director del Departamento de México, América Central y el Caribe de la Cancillería brasileña, Gonçalo Mourão.
El diplomático recordó que los dos mandatarios ya se han reunido cuatro veces. Incluso, antes de que tomara posesión, Calderón viajó a Brasilia en 2006.
“Hay una nueva relación entre México y Brasil”, le dijo a la BBC el embajador del país norteamericano en Brasil, Andrés Valencia.
“El viaje marca una nueva etapa en la relación entre México y Brasil tanto en el ámbito político como en el de cooperación económica”, afirmó Valencia.
BALANZA COMERCIAL
Una de las propuestas de Lula para México es la asistencia técnica en el área de biocombustibles. |
En 2006, Brasil exportó a México por un valor de US$4.500 millones, lo cual equivale al 3,24% de las ventas al exterior de la nación sudamericana y su quinto mercado más importante de exportaciones.
Las importaciones a Brasil desde México sumaron US$1.300 millones, cifra que representa el 1,4% de las exportaciones mexicanas.
Desde el 2002, el intercambio comercial entre ambos países se duplicó, principalmente por el surtido recíproco de piezas del sector automotriz entre las ensambladoras instaladas en los dos territorios.
Es precisamente ese sector de la economía brasileña el responsable del 45% de las exportaciones y casi el 27% de las importaciones.
Sin embargo, no todo se circunscribe al ámbito económico, como lo plantea el embajador brasileño en Ciudad de México, Iván Cannabrava, quien dijo que el diálogo político entre ambas naciones también es muy importante.
El diplomático enfatizó que se trata de las dos principales economías de América Latina y de dos países invitados a las reuniones del G8, grupo que conformado por los países más ricos del mundo.
“El mensaje (del presidente Lula) es que hay una relación más fuerte con México”, dijo el embajador brasileño.
CONSEJO DE SEGURIDAD
No obstante, en el ámbito de política internacional, los dos países enfrentan la paradoja. Tanto Brasil como México persiguen un objetivo que los enfrenta: un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Aunque para Mourão la situación es otra: “Las convergencias en la ONU son mayores que las divergencias”.
El tema migratorio también está en la mesa. Está previsto que se firme una serie de acuerdos de cooperación para evitar el tráfico de personas.
En 2005, México revocó un acuerdo suscrito por ambos países y comenzó a exigirles visa a los brasileños para entrar a su territorio.
La medida fue una consecuencia del aumento en el número de brasileños que entraban de forma ilegal a Estado Unidos a través de la frontera de México.
También se prevé la firma de un convenio de cooperación entre Petrobrás (su presidente, Sérgio Gabrielli, forma de la delegación) y la estatal petrolera mexicana, PEMEX.
México también está interesada en conocer la tecnología brasileña de producción de etanol a partir del uso de caña de azúcar.
MERCOSUR
La semana pasada, el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, en su visita a Brasil, firmó un acuerdo de cooperación estratégica y exhortó a Calderón a adherirse al MERCOSUR.
Mourão dijo que la adición de México a ese bloque económico “no está entre los temas a conversar entre los dos países en este momento. Sin embargo, México siempre es bienvenido en la integración latinoamericana”.
México forma parte junto a Estados Unidos y Canadá del NAFTA, el Área de Libre Comercio de América del Norte, lo cual limitaría su unión a otros bloques similares.
Brasil y México mantienen actualmente un Acuerdo de Complementación Económica (ACE), el cual establece preferencias arancelarias a 800 productos y podría evolucionar hasta transformarse en un acuerdo de libre comercio.
“La negociación del ACE es una gran negociación entre ambos Brasil y México”, dijo el diplomático brasileño.