A propósito del 4 de mayo
Angel Wayar W.
Al tratarse del Sr. Presidente de la República, es una lástima observar que persista en una posición, en una conducta, que, por el alto rango de ocupar la Primera Magistratura del país, se torne realmente incomprensible. Sus palabras, a propósito del Referéndum del 4 de mayo efectuado en Santa Cruz, al no poder ocultar su contrariedad, por la sola realización de dicha consulta popular -con rostro adusto y desencajado- lo que ya es una derrota para su Gobierno, no vaciló en mostrarse, una vez más, confrontador, autoritario y disociador, agradeciendo (...?), primeramente, a quienes, de manera beligerante, trataron de impedir la realización de tal evento de consulta al pueblo; luego, antidemocrático, al calificarlo de fracaso, y no tener un ápice de hidalguía para reconocer que tal Referéndum, lo diga él o no, fue realmente un triunfo de sus conyunturales adversarios políticos; y, lo mas lamentable, faltar a la verdad, al aseverar que ese 4 de mayo, en algunas ciudades del país, hubo manifestaciones contrarias al Referéndum -que sí las hubo- afirmando que eran “espontáneas”, cuando la opinión pública conoce perfectamente que esa “espontaneidad” le cuesta bastante dinero al Gobierno, y consecuentemente dejan de tener esa característica.
Se miente de tal manera desde el Gobierno, que al ciudadano común no le queda más remedio que esbozar, permanentemente, sólo sonrisas ante las constantes declaraciones que escucha, de parte de altos personeros de Estado. Vaya uno a saber quién les cree.... Alguien escribió que en una supuesta Nación o país, se podría crear el Ministerio de la Mentira... Obviamente, en Bolivia tendrá que ser más de un Ministerio...
A Dn. Evo -que lo hace muy bien analizando cifras y porcentajes- se le ocurrió manifestar que con la abstención, votos blancos y votos nulos, habría sido derrotada la Aprobación de los Estatutos Autonómicos de Santa Cruz. Está muy equivocado, en las líneas a continuación, muy sintéticamente compararemos esta postura con lo ocurrido en las Elecciones Generales del 18 de diciembre de 2005.
En esa justa eleccionaria, el Sr. Evo Morales A. obtuvo su triunfo para asumir la Presidencia de la República con el “famoso” 53,74%, pero sin contabilizar la abstención, votos blancos y votos nulos. Pues bien, los ciudadanos inscritos entonces, llegaron a 3.671.152, pero si se contabiliza la abstención, votos blancos y votos nulos -como razona Dn. Evo Morales en el caso del Referéndum del 4 de mayo y la profusa publicidad del oficialismo- se hubiera tenido que: con los votos obtenidos por el MAS, 1.544.374, Dn. Evo Morales obtuvo el 42,06% y no el 53,74%. ¿Qué le parece, amigo lector?
Téngase en cuenta, además, que según la Ley 2769 de 6 de julio de 2004, Ley del Referéndum, Art. 8, “La Resolución del Referéndum será adoptada por la mayoría simple de los votos válidos de la respectiva circunscripción y tendrá validez si participa al menos el cincuenta por ciento (50%) del electorado”.
Dn. Evo Morales Aima ni en esta materia parece tener asesoramiento acertado de su “brillante” entorno presidencial.
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