cerrarán accesos a la capital
Autotransporte público de Tarija acata paro hoy
ALCALDIA DE TARIJA (FOTO ARCHIVO) |
Tarija, (ANF).- La Federación Departamental del Autotransporte “15 de abril” ratificó el paro de 24 horas que se cumplirá hoy en varias ciudades del departamento, demandando al gobierno respuesta inmediata al pliego de peticiones planteadas a las autoridades nacionales y regionales en meses pasados.
El secretario General del Autotransporte de Tarija, José Larrazábal, anunció que bloquearán las principales vías de acceso en esta ciudad, la Terminal de Buses permanecerá cerrada y la circulación vehicular tampoco será normal en la capital y otras provincias.
El dirigente sostuvo ayer una reunión con los principales ejecutivos de los sindicatos afiliados a la organización y ratificó la medida de presión. Entretanto, la dirigencia del transporte libre manifestó que no acatarán el paro y que desarrollarán sus actividades con normalidad.
Los transportistas sindicalizados se quejan por el mal estado de las rutas troncales y la falta de un adecuado mantenimiento, también exigen la firma del contrato para la construcción y asfaltado del tramo San Antonio-Bermejo, que une a la capital azucarera del departamento con la mayor zona productora de hidrocarburos, la región de Caraparí, y esperan el pronto reinicio de trabajos en la ruta Tarija-Potosí.
El planteamiento más importante es la promulgación de un decreto reglamentario que permita llevar adelante la ejecución de la Ley de reconversión de la matriz energética y permita a los trabajadores del volante implementar el uso de Gas Natural Vehicular (GNV) en sus motorizados.
Alrededor de 3.000 vehículos de servicio público utilizan el Gas Licuado de Petróleo (GLP) como principal carburante. Las peleas entre los taxistas y las amas de casa es constante por la falta del energético.
El transporte pesado exige un incremento en los fletes por parte de la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), punto que también fue incorporado en el petitorio presentado por el transporte y que, al parecer, no tuvo el eco respectivo en las autoridades y en los ejecutivos de la empresa cementera.