IBCE
Situación económica mundial es una enorme oportunidad para Bolivia
• Ejecutivo niega crisis alimentaria y desconoce escasez de combustible.
La coyuntura económica que vive el mundo con la elevación en los precios de los alimentos e insumos y la gran demanda de mercados importantes, genera una gran posibilidad para mejorar la economía interna, pero sólo si el Gobierno coordina con el sector productivo ésta tarea.
El criterio parte del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) que nuevamente plantea un trabajo coordinado entre el Poder Ejecutivo y el sector productivo.
La sugerencia nace a raíz de la actual situación económica interna donde los precios de los alimentos e insumos nuevamente se incrementan afectando a la población.
A pesar de los indicadores inflacionarios que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en abril sólo fue del 0.74 por ciento, en los mercados de las principales ciudades del país, los precios de todos los alimentos se están incrementando de forma alarmante.
Además que en las ciudades de La Paz y El Alto el suministro de Gas Licuado de Petróleo (GLP), diesel y gasolina escasean de forma alarmante provocando la molestia de las amas de casa y de los transportistas que dicen que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha impuesto cupos para la distribución.
A eso se suma el uso de GLP en vehículos del servicio público, que a parte de estar prohibido son un peligro para los pasajeros, y que ninguna autoridad pone orden sobre el tema.
En ese contexto, el gobierno del presidente Evo Morales tiene una posición contraria al afirmar que en Bolivia la escasez de alimentos está controlada bajo el argumento que los mercados están completamente abastecidos y desconoce la creciente escasez de GLP y diesel que se agrava día a día.
La ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero, sobre el tema afirmó que en el país no existe crisis alimentaria y que los mercados están completamente abastecidos porque “hay arroz, maíz, papas, pollos” y todo lo que requiere la población.
Con relación a la harina de trigo, principal insumo para la elaboración del pan de batalla, el Ejecutivo asegura que por el momento se tiene garantizada la importación del mismo y para los próximos años, mediante la empresa estatal Emapa que impulsa a los pequeños productores el cultivo de trigo, se asegurará la producción.
Según la autoridad en la primera campaña de esta gestión que será a mediados de año se rescatarán por lo menos unas 100 mil toneladas de trigo para abastecer el mercado interno.
Ante ese panorama, el gerente general del Instituto Nacional de Comercio Exterior, Gary Rodríguez, afirmó que el Gobierno niega un fenómeno que es planetario como es la crisis alimentaria mundial.
“Lo correcto es pensar seriamente cómo de esta crisis puede salir una oportunidad”, afirmó Rodríguez y agregó que ésta es una gran oportunidad para Bolivia que se ha desperdiciado con políticas cortoplacistas.
Para tal efecto, el Ejecutivo tiene que dar las condiciones al sector privado productivo para que impulsen la productividad del país.
“Controlar el comercio e intervenir en el mercado no hacen sino causar distorsiones si sólo es cuestión de tiempo para comprobar la ineficacia e ineficiencia de las medidas del Gobierno”.
En ese contexto, el hecho que los precios estén subiendo en Bolivia sólo refleja lo que de una forma generalizada está ocurriendo a nivel mundial lo que es consecuencia de la mayor demanda de alimentos, producto de nuevos actores que están incursionando en el comercio mundial como demandantes.