Después de cinco años
Autoridades judiciales retornan a Sorata después de octubre de 2003
(ANF).- Las autoridades judiciales retornaron a la población paceña de Sorata después de cinco años, toda vez que fueron echados por los pobladores del lugar en octubre de 2003, al inicio de la crisis de octubre que dejó alrededor de 60 muertos, medio millar de heridos y la posterior fuga del país del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR) y sus ministros.
Un informe de Onda Local Sorata detalla que los jueces habían sido echados de la zona a principios de octubre de 2003 cuando un grupo del ejército y la policía realizó un rescate de ciudadanos extranjeros que se encontraban en esta localidad turística, para lo cual se enfrentó con la población dejando saldos lamentables.
A finales de la anterior semana, las autoridades de la judicatura anunciaron la reinstalación del Juzgado de Instrucción en Sorata con una jueza y tres funcionarios, luego de las gestiones de las autoridades originarias, el subprefecto y los alcaldes de la provincia Larecaja.
Según Onda Local, la ausencia de autoridades judiciales y juzgado pertinente, obligó los pobladores de los ocho municipios de la provincia a realizar sus trámites en juzgados de Copacabana, Achacachi y La Paz.
“Fuimos territorio de nadie, sólo trabajaban dos policías (...) Ha sido un gran perjuicio para la gente, los trámites de nuestras tierras teníamos que hacerlos en Achacachi, también las denuncias de robos, violaciones, peleas”, explicó un habitante del lugar.
El 20 de septiembre de 2003, los pobladores de Sorata quemaron las instalaciones de la Subprefectura, en las que funcionaban también las oficinas judiciales, y echaron a los funcionarios, en protesta por la muerte de un comunario durante la incursión militar, supuestamente, comandada por el entonces ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín.
El propósito de esa acción fue el de rescatar a turistas varados por un bloqueo campesino; sin embargo, la incursión terminó en enfrentamientos entre civiles y militares con piedras, hondas y balas de fuego.