OPINIÓN    

Cámara Nacional de Comercio, 130 años de historia

Rolando Kempff Bacigalupo



La Cámara Nacional de Comercio (CNC–Bolivia) espera que las relaciones entre el sector privado y las autoridades gubernamentales sean cada vez mayores, para beneficio del país. Nadie puede negar que un trabajo conjunto entre los sectores público y privado no solo es positivo para la economía nacional, sino necesario para garantizar un desarrollo sostenido.

Después de muchos años de un gobierno totalitario y estatista, el país requiere un nuevo clima de inversiones y la seguridad jurídica, necesarios para asegurar la inversión privada y la apertura de nuevos mercados, como, por ejemplo, entre los países miembros de procesos de integración como el Mercosur, la Comunidad Andina, la Comunidad del Pacífico, la Comunidad Europea.

Este año nuestra Cámara celebrará 130 años de vida, período en el que coadyuvó a las empresas afiliadas a encarar las múltiples vicisitudes por las que tuvieron que pasar.

Ahora, como la primera institución privada y más antigua del país, decidimos asumir un rol más fuerte y decisivo en defensa del sector empresarial, buscando que el gobierno cumpla sus funciones específicas y, con las debidas garantías, el sector privado sea uno más de los inversores coadyuvando en el desarrollo nacional.

En el campo estrictamente de apoyo a la empresa privada, haremos los mayores esfuerzos en la construcción de espacios que permitan que los empresarios superen las limitaciones de vinculación, y puedan contactarse de manera oportuna y óptima tanto con proveedores como con potenciales compradores, para poder crecer y diversificarse.

Es lamentable, pero nuestros potenciales proveedores pocas veces son visibilizados en los momentos en los que se necesita sus productos o servicios, y al revés, cuando existe una necesidad, muchas empresas capaces de satisfacer las mismas, sobre todo aquellas que se dan en medio del proceso productivo, no las detectan y pierden así grandes oportunidades de negocio.

En este campo de la vinculación no podemos dejar de lado el tema del relacionamiento comercial de nuestros empresarios con sus similares de otros países y abrir mercados y nuevas perspectivas. Los constantes avances en tecnología exigen el desarrollo de nuevos sectores que respondan a las necesidades de trabajo. Para esto la Cámara plantea tres desafíos importantes en el campo empresarial.

El primero es fomentar un sector con gran potencial y emergente, como es la Economía Naranja, un conjunto de ideas creativas donde se aprovecha de manera positiva el acervo cultural, geográfico y natural, pero sobre todo el talento humano. Esto va junto al entendimiento de lo que es la economía 4.0.

El segundo se vincula con la promoción de los Negocios Sostenibles, para lo que se debe impulsar la producción de energías limpias en las empresas comerciales y de servicios en Bolivia.

El tercer desafío buscará la transformación digital del sector empresarial privado nacional, para lo que se incidirá en un fortalecimiento tecnológico mediante la innovación y el conocimiento, que permita mayor productividad de las empresas y mejorar la competitividad del sector.

Los primeros pasos del relacionamiento internacional ya se dieron. Solo como ejemplo se puede citar los siguientes casos:

Se conformó la nueva cámara binacional Boliviano–Paraguaya, una puerta a la hidrovía de la Cuenca del Plata.

Se realizó un encuentro en Asunción (Paraguay), para fortalecer las relaciones y generar acuerdos de integración productiva, para lo que se envió una misión comercial de empresarios bolivianos, para concretar acuerdos con sus similares paraguayos.

Otra labor para promocionar el comercio es el apoyo que ofrece la CNC a la “Exposur Industrial 2019” en Arequipa (Perú); y la participación en el 40° Congreso Hemisférico en Miami (EEUU).

Cabe mencionar un logro significativo: la unión de las dos mayores cámaras bolivianas. Después de más de 20 años se ejecutó un Directorio Conjunto entre la Cámara Nacional de Comercio y la Cámara Nacional de Industrias, promoviendo la unidad empresarial y el fortalecimiento de las principales organizaciones empresariales del país.

La CNC es una organización sin fines de lucro, creada para defender los intereses de sus asociados, promoviendo el desarrollo empresarial de los sectores del comercio y los servicios. Fue fundada en enero de 1890. Entre los beneficios que ofrece a sus asociados están:

Proteger los intereses individuales y colectivos del sector; ofrecer, entre otros, el asesoramiento que necesiten los afiliados en temas comerciales, jurídico-legales, económicos, tributarios, laborales, importaciones/exportaciones; ofrecer al afiliado la información que necesite para mejorar su actividad empresarial.

El autor es Economista, empresario y ahora Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Ph.D., miembro de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas.

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