OPINIÓN    

El papel del amor en la meditación

José Carlos García Fajardo



Todo lo que podamos ofrecer, aunque sea muy abundante, millones y millones y millones de euros, siguen estando limitados, siguen siendo una cifra; pero el amor es infinito. El Maestro Shantideva expone que, si tratáramos de definir el mérito como el espacio, todo el espacio en el universo no sería suficiente para igualar el mérito que se crea con el amor. También es importante porque el amor está a un paso de la Verdad. Es decir, lo único que genera más mérito, más karma positivo, es una experiencia de sabiduría, conectarnos directamente con la verdad, la esencia de la mente. Por lo tanto, el amor está a un paso de esa verdad última.

Tenemos que entender que el mérito es el prerrequisito no solo para tener bienestar y felicidad en esta vida; en el camino espiritual es el prerrequisito para todo logro, para descubrir la verdad, para tener experiencias en meditación, para estar reunidos aquí hoy. ¡Todo requiere mérito! Esto es algo que no se menciona mucho en Occidente, pero en Oriente los maestros no paran de hablar de mérito. Es lo más importante, es la única manera de garantizar el éxito en nuestro camino espiritual, en nuestro desarrollo. Tenemos que acumular mérito por cualquier medio honesto, tener una urgencia de crear mérito en nuestra vida diaria.

El amor purifica la intención. Todos los manuales de meditación del budismo tibetano tienen las mismas etapas principales. Varían mucho en las técnicas, por supuesto, pero las etapas principales, las claves, son las mismas. Inicialmente, el camino meditativo es contemplativo: reflexionamos sobre ideas para cambiar nuestro enfoque, de un enfoque mundano a un enfoque espiritual. Luego, el segundo paso, es purificar la intención, el propósito, generando altruismo. Y todo empieza con el amor. Por lo tanto, antes de meditar seriamente, de tratar de transformar la mente, se trata de descubrir la esencia de la mente; es sumamente importante meditar en el amor para que el ego no se apodere del juego. Podemos estar haciendo todo lo correcto: los gestos, los mudras, los mantras, pertenecemos al club, tenemos el carnet, tenemos el corte de pelo; pero el ego se ha apoderado del camino espiritual: es materialismo espiritual y solo agranda, fortalece el ego en vez de disminuirlo. Shantideva.

El autor es Profesor Emérito U.C.M.

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