La atención plena es un acto de cuidado personal y ayuda a mantener la cordura, lo cual es difícil para las madres trabajadoras. Los efectos positivos de la atención plena han sido estudiados por varios investigadores. Se cree que ayuda a las mujeres embarazadas durante el trabajo de parto, así como a lidiar con los desafíos de la maternidad temprana con facilidad. Algunos también creen que tiene un impacto positivo en las mujeres al lidiar con la depresión posparto. También se sabe que la atención plena actúa como un amortiguador contra el estrés, la ansiedad, la depresión y otras afecciones de salud mental. Tiene un impacto positivo en el funcionamiento humano en general.
Qué sucede durante la atención plena
La atención plena nos ayuda a dar un paso atrás y simplemente observar nuestros pensamientos sin reaccionar ni juzgarlos, separándolos de nosotros mismos y simplemente dejándolos pasar. Hacer las tareas cotidianas, ya sean mundanas o complejas, podría sentirse más satisfactorio y fructífero si se practica con atención plena.
Dada la agitada vida de las madres trabajadoras, puede ser difícil sacar tiempo para practicar la atención plena, pero vale la pena el esfuerzo de aprender y practicar. Lo mejor de todo es que no necesariamente tiene que llevar mucho tiempo.
Consejos para practicar la atención plena para las mamás que trabajan
No hay una manera particular de practicar la atención plena. Hay una serie de ejercicios que uno podría probar y eventualmente descubrir qué funciona para ellos. Estos ejercicios no consumen mucho tiempo y se pueden hacer sin interrumpir el horario de uno. Aquí hay algunos consejos para practicar la atención plena:
Cuando se despierte por la mañana, tómese 5 minutos solo para usted, consulte con usted mismo y establezca sus intenciones para el día (por ejemplo, hoy tendré en cuenta cómo hablo con mis colegas en mi oficina).
La meditación de atención plena también se puede practicar mientras se toma un descanso de 5 minutos del trabajo. Todo lo que necesitas hacer es concentrarte en tu respiración, la sensación del suelo que sientes en tus pies, cómo se siente la silla contra tu cuerpo. Si tu mente comienza a divagar, no te preocupes y llévala suavemente a enfocarse en tu cuerpo y tus sentimientos.
Si su hijo está teniendo una rabieta o tiene una pelea con su colega, preste atención a lo que dice con compasión en lugar de reaccionar emocionalmente. Haga una pausa en lo que esté pasando por su mente y escuche atentamente. Esto hará que se sienta escuchada y comprendida, y en consecuencia mejorará sus relaciones interpersonales.
¡Saboreando y disfrutando de pequeños momentos de alegría! Si está comiendo su plato favorito, ¡disfrútelo! Preste atención a cómo se siente al verlo, cómo huele, cómo sabe, cómo es su textura y cómo se siente después de consumirlo.
Solo concéntrese en lo que sea que esté haciendo en el momento. Si está jugando con sus hijos, simplemente juegue con sus hijos; si está trabajando, simplemente trabaje y viva el momento. Sea siempre consciente de lo que está haciendo en ese momento en particular. La conciencia es clave en el mindfulness.