Se refiere a la inflamación del tejido transparente, en forma de domo encontrada en el frente del ojo la cual cubre la pupila y el iris, para ello existen dos tipos de queratitis:
- Queratitis infecciosa: Esta es producida por parásitos, virus, hongos, agua contaminada y bacterias.
- Queratitis no infecciosa: Esta se puede producir por el simple uso de lentes de contacto durante periodos muy prolongados o el aparecimiento de cuerpos extraños en el/ los ojos.
La queratitis presenta los siguientes síntomas:
- Dolor en uno o ambos ojos.
- Enrojecimiento.
- Dificultad para abrir uno o ambos ojos.
- Sensibilidad a la luz.
- Visión borrosa.
- Secreción ocular.
- Irritación.
El tratamiento que se puede llevar a cabo para: Queratitis infecciosa, éste varía dependiendo de qué tipo de infección se trate, por ejemplo:
Fúngica: Serán requeridas gotas y medicamentos orales antifúngicos.
Bacteriana: Se necesitarán gotas antibióticas para que esta se reduzca de la manera más rápida posible.
Por acanthamoeba (está siendo la más grave): Las gotas antibióticas siguen siendo una buena opción, pero en ocasiones puede la infección resistirse y no tener efecto por lo que será necesario un trasplante de córnea.
Viral: Se deberán aplicar gotas y tomar medicamentos antivirales.
En el caso de la Queratitis no infecciosa los tratamientos pueden ser:
La utilización de parches oculares, medicamentos tópicos para poder proteger el ojo y en la mayoría de los casos lágrimas artificiales.
Siempre se recomendará acudir al médico especialista en oftalmología, para poder evaluar la situación y los síntomas más en específico, para así dar el tratamiento adecuado y llevar una calidad de vida lo mejor posible.
Dra. Guadalupe Concepción Canul Estrella – Cirujano Oftalmólogo, Oculoplástica