jueves, abril 3, 2025
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Por fenómenos “anómalos”

Vaticinan inviernos crudos, largos y fríos

> Los sectores más vulnerables por problemas hidrológicos son: Chuquisaca, Norte de Potosí, Cochabamba, La Paz y Pando, “porque tienen una humedad de suelo bastante saturado”.

Las persistentes lluvias que aún se registran en gran parte del país y los abruptos cambios de temperatura que se presentan en otros sectores son “situaciones anómalas” por las quemas indiscriminadas de bosques. Estos hechos, según la jefa de la Unidad de Análisis y Pronósticos Hidrológicos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Lucía Walper Márquez, entrevistada por EL DIARIO, incidirán para que se presenten inviernos más crudos, prolongados y fríos.
“Estamos viendo situaciones anómalas, por ejemplo, ahora está presente el fenómeno de La Niña donde no tenía que inundar tanto y tenía que irse en abril. La Niña, se caracteriza por ser seca, es decir, pocas lluvias de diciembre a marzo. El invierno va a ser muy crudo más que lo normal”, advirtió la experta, a tiempo de recalcar que la época de lluvias se está prolongando.
Prevé que el invierno crudo, también sea “prolongado y con más frío, incluso ya se está empezando a sentir, parece que durará hasta noviembre”. Pero, la presencia de ese tipo de climas además, generará otros problemas como las “quemas por las bajas temperaturas, de los cultivos” y, por lo tanto, la poca cosecha de estos.
Otro hecho anómalo, según Walper, se relaciona con el fenómeno de El Niño, pues si bien este se caracteriza por lluvias e inundaciones “sobre todo en el oriente y la cuenca del Plata”, ahora se presentó en periodos cortos y sin mucha lluvia.
“El fenómeno de El Niño se da en promedio cada cuatro, cinco o siete años, pero La Niña está durando más tiempo. El Niño tenía que inundar mucho el año pasado, pero no se ha dado, solo lo hizo en sectores del occidente y no así en valles y oriente donde estuvo seco (…). Cada fenómeno de estos últimos años ha ido presentándose con mucha anomalía”, recalcó la hidróloga.
Por ejemplo, este fin de semana, si bien se tuvo sol durante gran parte del día, desde el Senamhi se anticipó sobre las crecidas repentinas de ríos y aportes en las cuencas, sobre todo en la cuenca del río Katari de la urbe alteña; por eso se emitieron alertas roja y naranja hasta el 27 de este mes.
En efecto, ayer en El Alto se registró una fuerte granizada, los ciudadanos indican que cayó casi de sorpresa.

CAUSAS
Walper señaló que entre las causas para que se desarrollen estas anomalías en el clima está el incremento de incendios, la contaminación del aire, del agua y los movimientos de tierras por parte de la minería. Todo eso distorsiona el comportamiento del medioambiente y el ciclo de las temporadas.
“Esta Niña, por ejemplo, está viniendo como un fenómeno de El Niño”, algo “anómalo” que fue provocado por varios de esos factores mencionados.
De acuerdo con la experta, los cambios se presentaron desde varios años atrás, pero con mayor incidencia desde el 1996, se registraron menos volúmenes de agua en varias cuencas del país. Por eso, en 2016 hubo el problema de la escasez del agua en La Paz, pero también se registraron inundaciones en otros sectores del país.
“Entonces, desde un enfoque hidrológico, es bueno que llueva porque así las represas se llenan y tenemos agua potable, además tampoco se saturarían los suelos para época de siembra, porque esa agua retenida ayuda a nutrir las semillas y que estas germinen en épocas secas”, sostuvo.

ALERTAS
Según los reportes hidrológicos, debido a las lluvias, se pronostican “crecidas repentinas” de afluentes en los departamentos de La Paz, Chuquisaca, Pando, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca y Beni.
Ante ese tipo de situaciones, el Senamhi emite dos tipos de alertas: naranja y roja. Las primeras van dirigidas o se difunden cuando existe un cierto grado de vulnerabilidad sobre una cuenca determinada en nuestro país.
Asimismo, es considerada cuando hay tendencia ascendente de los niveles de los ríos, la intensidad y persistencia de las lluvias indican la posibilidad de presentar desbordes en las próximas horas. Para el uso de navegación, esta alerta significa que aún es posible navegar, “hasta cierto grado”.
Sin embargo, se considera alerta roja cuando el nivel de los ríos alcanza alturas críticas que hacen inminente el desborde o que ya se ha iniciado el desborde en una determinada cuenca.
“En términos más sencillos, nosotros decimos alerta naranja con posibles desbordes con la probabilidad alta, claro y la roja es con inminentes desbordes”, apuntó Walper.

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