La intensa lluvia acaecida desde la madrugada hasta casi el mediodía de ayer registró 83 milímetros (mm) de metros cúbicos de precipitación en la capital cruceña, hasta promediar las 10:30, mientras que por las cuencas media y alta del río Piraí alcanzó los 110 mm, lo que provocó una crecida extraordinaria en los ríos Grande e Ichilo.
Esta información la dio a conocer el director de Cuencas del Searpi de la Gobernación, Juan Manuel Antony, que anticipó que la tendencia en las cuencas del departamento es a incrementar las crecidas el transcurso del día, en razón de que continúen las precipitaciones.
Con respecto a la situación en los municipios afectados por las riadas, la autoridad agregó que a raíz del rebalse del Río Grande, en las zonas de Pailón, San Julián, Cuatro Cañadas, Okinawa y El Puente, ya se suma una afectación a más de 100.000 hectáreas productivas.
Aunque había 75 puntos críticos identificados, hasta el momento ya se han incrementado a 102 en la cuenca del Río Grande. En caso de que continúe el periodo de lluvias anunciadas hasta abril, Antony alertó que habrá mayor afectación de áreas productivas.
Ante ello, la Gobernación cruceña ha solicitado al Viceministerio de Defensa Civil una reunión a fin de tratar esta emergencia y buscar soluciones a corto plazo, a fin de evitar mayores daños ante los rebalses en las cuencas del departamento.
Las lluvias no cesan desde noviembre de 2024 y, al momento, los nueves departamentos del país se encuentran afectados.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) pronosticó que las lluvias continuarán e incluso emitió un aviso de alerta roja, por posibles nuevos desbordes de ríos, que estará vigente hasta el 5 de abril.
Hasta la fecha fueron registradas 368.702 familias afectadas y damnificadas, de acuerdo con los datos actualizados que la misma autoridad gubernamental hizo conocer.
La mayoría de las familias afectadas están en el departamento de La Paz, donde más de 44 municipios se declararon en desastre.