La ciudad de Cochabamba enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes debido al bloqueo del botadero de K’ara K’ara, que ya lleva 10 días. Más de 6.000 toneladas de basura se acumulan en las calles, convirtiéndose en focos de infección y malos olores que podrían afectar directamente a la salud de los ciudadanos, en especial a los niños, quienes son más vulnerables a enfermedades gastrointestinales. Mientras EMSA intenta mitigar el problema recogiendo algunos desechos, la acumulación de residuos sigue creciendo y generando protestas en distintos barrios.
A pesar de la gravedad de la situación, no hay señales de una solución concreta. Todo apunta a una pugna política donde el bienestar de la población queda en segundo plano. Vecinos denuncian que la basura estaría siendo llevada a instalaciones municipales, lo que ha generado nuevas protestas. Entre bloqueos, reclamos y un panorama incierto sobre los intereses en juego, la ciudad sigue sumida en un problema que pone en riesgo la salud y calidad de vida de miles de personas.