El viernes 28 de marzo de 2025, un informe de autopsia entregado por el Laboratorio de Criminalística en Guayaquil reveló que los cuatro menores del sector Las Malvinas, encontrados calcinados en Taura, provincia del Guayas, fueron asesinados con disparos en la cabeza y sometidos a violencia extrema.
Tres meses después del hallazgo de los cuerpos el 24 de diciembre de 2024, las autopsias de Ismael Arroyo (15), Josué Arroyo (14), Nehemías Arboleda (15) y Steven Medina (11) confirmaron que murieron por disparos en la parte posterior del cráneo, ejecutados mientras estaban de rodillas, según Fernando Bastias, abogado del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH). El informe detalla que tres cuerpos presentaban impactos de bala claros, mientras que el de Steven, debido a su avanzada descomposición, no permitió identificar proyectiles, aunque se presume el mismo destino.
Además, se evidenciaron signos de tortura: lesiones en el tórax y cráneo, con un golpe fuerte en la cabeza de Steven que ocurrió en vida. “No fue el fuego lo que los mató, sino las balas”, afirmó Bastias, subrayando que los menores fueron sometidos a violencia antes de ser incinerados en un manglar de Taura, a 30 km de Guayaquil. La Fiscalía investiga estos hechos como desaparición forzada y secuestro con resultado de muerte, tras la detención de los niños por 16 militares de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) el 8 de diciembre de 2024 cerca del Mall del Sur.
INVESTIGACIÓN
Paralelamente, el 28 de marzo, Metro Ecuador informó que pericias a los teléfonos de los militares procesados están en curso. Estos análisis, ordenados por la Fiscalía, buscan mensajes, llamadas o videos que revelen qué ocurrió tras la detención en la avenida 25 de Julio y el traslado a Taura. “Los celulares podrían ser clave para confirmar quién dio la orden de ejecutarlos”, detalló una fuente judicial anónima. “Un solo mensaje borrado pero recuperable podría cambiar el rumbo del caso”, agregó, mientras la Fiscalía espera que estos datos confirmen si hubo órdenes superiores desde la Fuerza Aérea o si los implicados actuaron por iniciativa propia.
REACCIONES Y AVANCES
Los menores de las Malvinas desaparecieron tras un operativo militar que, según los uniformados, respondió a supuestos asaltos. Testigos, incluidos seis menores que escaparon, contradicen esta versión, afirmando que los niños solo caminaban tras jugar fútbol. Los cuerpos, se hallaron calcinados el 24 de diciembre y se identificaron el 31 de diciembre tras presión de familiares y colectivos. La reconstrucción de los hechos, realizada el 16 y 17 de marzo de 2025, mostró inconsistencias en la narrativa militar, como la ausencia de un árbol caído que supuestamente justificó su abandono.
Familiares, devastados, exigen justicia. Ronny Medina, padre de Steven, declaró a Metro: “quiero saber quién dio la orden y por qué les hicieron esto”. El CDH planea pedir una ampliación del informe forense para esclarecer el alcance de las torturas a los menores. La instrucción fiscal por desaparición forzada concluye el 31 de marzo, y la Fiscalía prepara una audiencia de juicio contra los 16 militares, mientras el caso sacude al país por su brutalidad. (El Diario Ecuador)